miércoles, 25 de junio de 2014

Los 12 PARAS de la vida feliz


1.- Para vivir en el ruido, estar en silencio.

2.- Para comunicar más, escuchar más.

3.- Para ver la luz, cerrar los ojos.

4.- Para encontrar, dejar de buscar.

5.- Para vivir hacia el futuro, vivir el ahora.

6.- Para recibir más, dar más.

7.- Para llegar lejos, caminar no correr.

8.- Para ser más consciente, dejar de pensar.

9.- Para conocer más, auto observarse.

10.- Para lograr más para ti, hacer más para los otros.

11.- Para ser más amado, amar más.


12.- Para ser feliz siempre, estar feliz ahora.


miércoles, 18 de junio de 2014

¿Tienes mucho que hacer?

Estimado amigo


Cuando dices “tengo muchas cosas que hacer”, preparas tu mente para pensar simultáneamente en varias cosas a la vez, y al final esto no sucede, el cerebro utiliza lo que llamamos atención para desarrollar su eficiencia, su proactividad, su efectividad, y lo hace concentrado en una sola cosa por un tiempo efectivo, o lo hace alternativamente, pasando de una cosa a otra,  sin profundizar en lo que es realmente capaz de hacer.

Cuando la atención no se concentra en el objetivo preciso, podemos hablar que sufre la calidad de lo que haces, esa calidad se pierde hasta llegar a  la inutilidad de muchas actividades que en la vorágine de la desatención realizas sin pensar.

Sin embargo, cuando ordenas lo que tienes por hacer, y respetas la atención en cada actividad y objetivo específico, la calidad de lo que haces crece, la creatividad se aplica en toda su dimensión, logras efectividad y resultados extraordinarios.  

La atención concentrada en una cosa a la vez, significa estar totalmente en ello, con toda la visión, la energía, con toda la fuerza creativa y activa de que eres capaz, observando los mínimos detalles que son importantes, comprendiendo la situación y todas sus implicaciones y efectos. En resumen, poniendo totalmente tu persona en ello, poniendo tu atención y la acción donde realmente deseas actuar.

¿Qué resultados esperarías al actuar así?

Basta intentarlo, pero comprometiéndote a hacerlo realmente, y encontrarás la respuesta.

Un abrazo.


lunes, 2 de junio de 2014

Junio 2014.


Estimados amigos.

Terminamos un mayo quizás con metas cumplidas, algunas, y quizás no tan completadas otras, pero aún vivimos el ímpetu típico del cierre de mes. Con el ánimo de un ciclo terminado y con la energía nueva para un ciclo más, iniciamos el mes de junio con grandes expectativas: el mundial de Brasil por un lado, que nos llena de entusiasmo e interés por presenciar los partidos aunque sea desde lejos, y por otro lado encontramos el extremo final de la primera mitad del año, que marca incansable su ritmo de avance, reclamando atención sobre los planes.

Hacia las metas veo actitudes de respuesta al reto en unas personas y de agobio en otras, y quizás de abandono vacacional en otras, con sus ojos, éstas últimas,  más en espera de la pelota que ruede por la cancha empastada disparada hacia la cabaña del contrario, que en lo que suelen atender en lo cotidiano.

Y es la euforia, es la fiesta mundial, es el Fut-Bol. Por lo que ahora más que nunca es importante conservar la atención realmente en control sobre lo que queremos lograr, lo que es más importante en nuestras vidas, lo que le brinda significado y sentido a lo que hacemos por la devoción dedicada a realizarlo bien. Si dejamos lo que está fuera de nuestro control, allá en las canchas, y mantenemos la atención muy concentrada en nuestras funciones, caminaremos al ritmo, y hacia el rumbo inexorable de nuestras metas y planes a cumplir. Y en la algarabía de la fiesta podemos incluir la alegría de nuestros esfuerzos de planeación, de gestión, de decisiones y acciones para alcanzar los objetivos personales y profesionales que nos hemos marcado. Aun así, tendremos tiempo, programado en la semana, o al final del día, para atender nuestro eufórico interés mundialista, lo que haremos con la satisfacción del deber cumplido.

Podemos vivir la fiesta sin dejar que nos arrastre, podemos mantener el entusiasmo sin ceder nuestra atención, sin contaminar nuestra intención, nuestro estado de alerta, podemos disfrutar así del mundial y continuar con nuestro plan para seguir alimentando nuestras funciones y nuestros anhelos, de energía y de análisis responsables, de nuestras decisiones y acciones que se requieren para acercarnos a las metas y cumplir esos objetivos nuestros. 

Tengamos este mes una feliz fiesta futbolística, un feliz ardor deportivo, pero también un eficaz control de nuestra atención para realizar las actividades que nos lleven a nuestras metas.


Un abrazo. 

¿Realmente haces lo que quieres?



Estimado amigo.

Hoy es un gran día para realmente querer hacer eso que quieres hacer.

Hacer lo que haces con la actitud de que has decidido realizar tu mejor esfuerzo como persona, como pareja, como hijo o como padre, y también como responsable de las funciones que desempeñas, hará que disfrutes lo que haces desde el inicio hasta obtener los resultados.

 Así te levantarás en la mañana porque quieres, no porque tienes que hacerlo, tendrás cuidado de lo que hablas frente a tus hijos porque quieres lo mejor para ellos no porque tienes que esconderte, y abrazarás con ternura a tu pareja, porque quieres mostrarle lo que sientes, no porque tienes que cumplir con una costumbre, y realizarás tus funciones profesionales con tu mayor atención y esfuerzo porque quieres sentirte satisfecho haciendo lo que es correcto, lo que disfrutas, no porque tienes que trabajar.



Sabes que nadie puede hacer que quieras algo, o que no lo quieras. Esa es una decisión personal y sólo tú la puedes tomar. Pero si decides que quieres realmente hacer algo, te aseguro que el resultado al hacerlo será diferente, no sólo como resultado directo de tu actividad, sino también como resultado interno en tu satisfacción personal. Te aseguro que si haces eso de lo que eres responsable como haces lo que te gusta hacer en tu tiempo libre, lo disfrutarás de igual manera.

Y es posible que sucedan cosas fuera de tu control, o cometas un error y no obtengas el resultado deseado en esa ocasión, pero no lo verás como un fracaso, porque no lo es, habrás aprendido otra forma de cómo no hacerlo y lo intentarás de nuevo de otra manera, porque no habrá culpas sino la responsabilidad de responder a lo que deseas lograr. Y aún sin haber llegado en esa ocasión al resultado deseado, la satisfacción de ese aprendizaje será muy grande, como un descubrimiento.  Y buscarás la opinión de otros que consideres con mayor experiencia, no para que decidan por ti, sino para buscar información que te sea útil para decidir y actuar con lo aprendido y evitar un nuevo  error. A fin de cuentas el responsable de la decisión y la acción eres sólo tú.


Y tu actitud cambiará, de desesperación o ansiedad, a tranquilidad y quietud interna, para continuar decidiendo e intentando con eficacia lo que quieres hacer, y te sentirás mejor contigo mismo en tu persona, en tu familia y en tu trabajo, porque tu actitud hacia la vida será diferente.

Practica con cosas que te cuesten menos primero, practica a querer hacer lo que haces porque sabes que es lo correcto aunque te cueste un esfuerzo mayor, y verás la diferencia. La mayoría de las veces, el camino que vemos más complicado o difícil es el que nos lleva a la mejor solución porque es lo correcto, y el camino del menor esfuerzo, el más fácil, muchas veces nos lleva a resultados no deseados. Como dicen por ahí: “El flojo trabaja doble”.


Al final, hacer lo que has decidido hacer porque lo quieres hacer, es diferente a hacerlo porque lo tienes que hacer, y sus resultados lo mostrarán.



¿Estás dispuesto a hacer lo que quieres?


Un abrazo.