lunes, 28 de abril de 2014

¡ ¡ No salgas de tu zona de confort ! !

Estimado amigo.

Tal vez con frecuencia habrás leído en libros de liderazgo, o quizás escuchado en conferencias de crecimiento personal y empresarial, o en programas de radio o de televisión, que debes abandonar tu zona de confort para crecer, para desarrollar tus facultades, mejorar tus habilidades, imponer ese esfuerzo requerido para avanzar, cumplir tus metas profesionales y personales y lograr los objetivos que te has trazado en la vida. Lo que vale la pena lograrse, requiere un gran sacrificio, un gran sufrimiento.


Yo me pregunto: ¿Por qué?, ¿Por qué debo salir de mi zona de confort para realizar esfuerzos que significan sufrimiento y dolor?  ¿Lograré así sufriendo, realmente, llegar a mis metas y cumplir mis objetivos?


Estoy convencido que para cumplir las metas profesionales y lograr los objetivos personales y funcionales en forma efectiva (es decir con eficacia y eficiencia), aún contra la creencia común, debo hacerlo desde mi zona de confort.
Así, si permanecer en mi zona de confort es no realizar esfuerzos dolorosos o de sufrimiento sino actividades de gozo y satisfacción, significa que para ser efectivo debo permanecer en esa satisfacción de hacer lo que hago continuamente y en ese gozo de hacerlo bien.

¿Cómo entonces realizar los a veces costosos esfuerzos, las a veces dolorosas disciplinas que se requieren para cumplir tus más altas metas y grandes objetivos?


 El secreto consiste, no en salir de tu zona de confort, 

sino en expandirla.


Esto significa que los esfuerzos que te pueden ser costosos los puedes realizar con emoción, con una pasión que transforme el esfuerzo en entusiasmo, que la disciplina que requieres tomar y que a veces puede ser muy exigente, será una actividad que disfrutes en forma extraordinaria, agradeciendo a Dios, o a la vida si lo deseas, la oportunidad de enfrentarte a ese reto porque será la escuela de tu crecimiento, el aprendizaje para retos mayores, la alimentación y el ejercicio del músculo de la voluntad, de la persistencia, de la disciplina creativa y de la energía que alimenta tus anhelos. 

Tomar las situaciones que calificas de obstáculos o dificultades para lograr tus metas como una prueba más para tu serenidad, tu paciencia, tu creatividad, tu liderazgo, tu inspiración, agradecer por ellas y disfrutarlas.

¿Cómo hacer eso? ¿Cómo llevar a cabo la transformación? De nuevo, la respuesta es otra pregunta: ¿Qué tanto agradeces durante el día lo que tienes?, ¿o lo que vives? ¿Las oportunidades que se te presentan para crecer?

En el momento en que empieces a agradecer, principalmente los instantes de vida que son significativos, importantes, valiosos para ti, tu actitud cambiará, y tu zona de confort se expandirá hasta los límites que hayas dado a tu agradecimiento.

¿Deseas permanecer en tu zona de confort?  Bienvenido, solo tienes que cambiar tu esfuerzo en entusiasmo y expandir la que tienes ahora.

Un abrazo.   
Rolando F. Lara


2 comentarios:

  1. Me encanto este articulo ya que es verdad lo que mencionas, ¿por qué sufrir y no gozar de lo que uno hace? y por que no mejor expandir la zona de confort, tal como lo expresa la imagen de la pecera, tener una más grande para movernos libremente como pez en el agua.

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    1. gracias por tu comentario Ricardo, y justamente esa es la idea, hacer la pecera más grande, agradecer y disfrutar. Un abrazo.
      Ricardo F. Lara

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